Solo recientemente (2016) se desarrolló el método PATCHD específico, basado en la experiencia previa de la TCC, sin embargo, combinado con las solicitudes clínicas y de evaluación específicas del paciente cardíaco, teniendo en cuenta la contribución de cardiólogos, enfermeras y fisiólogos.

La comorbilidad entre ataque de pánico y enfermedad cardíaca

La expresion ' ataque de pánico 'Se refiere al trastorno de ansiedad somática por excelencia. De hecho, es un estado breve de miedo y terror intenso con síntomas cognitivos y somáticos durante el cual el sujeto generalmente teme volverse loco, morir o perder el control.
La naturaleza impredecible del trastorno y el círculo de miedo asociado comprometen la conducta a largo plazo de la vida diaria, especialmente en ausencia de tratamiento.





Suele presentarse en clara comorbilidad con otra patología muy crítica, la cardiopatía, muchas veces por obstrucción de las arterias coronarias. En este sentido, de hecho, la literatura ha subrayado durante años cómo depresión y eso estrés Los factores de riesgo cardíaco son posibles, centrándose también en la estrecha relación entre la ansiedad y las enfermedades cardíacas. En particular, las situaciones que inducen ansiedad de diversa naturaleza diagnóstica, por lo que también incluyen el ataque de pánico, al aumentar la activación del eje hipotálamo-pituitario-adrenal, aumentan el nivel de catecolaminas circulantes. Esta excitación superior a una imagen habitual puede influir en el riesgo de hipertensión y, a largo plazo, en el posible desarrollo de enfermedades en el músculo de sostén del sistema circulatorio.

Anuncio De hecho, estudios longitudinales han demostrado una relación bidireccional entre la dimensión de la ansiedad y la de la hipertensión: la presencia de uno de los dos factores puede implicar una mayor posibilidad de presencia del otro. (Player y Peterson, 2011)
Esta comorbilidad no debe subestimarse, ya que se ha demostrado (Tully, 2015) que la aparición de un ataque de pánico asociado a insuficiencia cardíaca también se correlaciona con una alta tasa de hospitalización.



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La insuficiencia cardíaca también tiene muchos elementos comunes a los síntomas de somatización de pánico entre sus síntomas, como palpitaciones, disnea u ortopnea (disnea en decúbito supino) y por tanto no es de extrañar la coexistencia de los dos diagnósticos.
Esta superposición entre los dos trastornos crea muchas dificultades tanto en el diagnóstico diferencial específico correcto como en la terapia.

Terapia cognitivo-conductual del ataque de pánico asociado con enfermedad cardíaca

Si bien la terapia cognitivo-conductual es la de elección ante la presencia de psicopatologías de este tipo, ningún estudio previo ha mostrado su posible aplicación en presencia de comorbilidades entre ataques de pánico e insuficiencia cardíaca, donde existe el riesgo de un evento concreto, como infarto de miocardio.
Solo recientemente (2016) se desarrolló el método PATCHD específico en esta dirección, basado en la experiencia previa de CBT , sin embargo, combinado con las solicitudes clínicas y de evaluación específicas del paciente cardíaco, teniendo en cuenta la contribución de cardiólogos, enfermeras y fisiólogos.

El modelo consta de seis elementos: la formulación del caso, la psicoeducación relativa a las dos enfermedades que afectan al paciente, la reducción del estrés gracias a atención plena , mejora de las habilidades de afrontamiento y actividad para el dolor en el pecho, exposición a actividades que contrastan con la conducta de evitación, así como intervenciones cognitivas para identificar el pensamiento poco adaptativo que mantiene el pánico y la tendencia a evitación.



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La terapia se propone como una terapia corta, con una duración de unas ocho sesiones, ya que el paciente cardíaco tiene dificultad para considerarse desde un punto de vista psicopatológico y abandona más fácilmente la terapia.

La formulación del caso sigue en general una práctica habitual adoptada con pacientes con cardiopatía, ya que generalmente se realiza un cribado de la sensación de pánico, enfatizado en el caso de sospecha de psicopatología. Sin embargo, la innovación que aporta la terapia consiste en una formulación multivariada, ya que el terapeuta está acompañado en esta tarea por el personal sanitario que puede aportar información útil.

Anuncio La psicoeducación en estos contextos permite entonces al paciente identificar la ansiedad como una respuesta normal a una enfermedad ahora común como la cardiovascular y analizar los síntomas y mecanismos responsables o perpetuación de la situación de pánico. Dado que es difícil discernir y discriminar al propio paciente sobre la sintomatología de la patología, es más útil descubrir qué puede amenazarlo y, por tanto, inducir el síntoma. Esto también permite crear una reestructuración cognitiva que elimina las creencias patógenas, consecuencias típicas de cualquier manifestación cardíaca negativa.

La contribución de la atención plena, por otro lado, está vinculada a la conciencia del síntoma y un modo de relajación respiratoria para enfrentarlo, un pionero en el aprendizaje de métodos para controlar el dolor. Estas nuevas técnicas se desarrollan en conjunto con la metodología clásica de exposición CBT para disminuir la actitud de evitación, incluso simulando la situación de un infarto o para concentrarse en la actividad física.
Por el momento, su efectividad solo ha sido probada en un número mínimo de pacientes, pero su innovación podría ser un valioso aliado para mejorar la vida diaria de los pacientes que padecen enfermedades tan críticas como perjudiciales para la vida individual.