La disprasia tiene una incidencia del 5-6% en niños entre 5 y 11 años; en los niños de 7 años, el 1,8% tiene un diagnóstico de trastorno de coordinación del desarrollo severo y el 3% de probable trastorno de coordinación del desarrollo.

Luisana D'Alessandro - ESCUELA ABIERTA San Benedetto del Tronto





De acuerdo a DSM-5 (Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales) el termino disprasia se puede utilizar para describir la imagen del trastorno de coordinación del desarrollo (DCD).

Los criterios de diagnóstico son:



  • La adquisición y las habilidades motoras coordinadas son considerablemente más bajas de lo esperado considerando la edad cronológica del individuo y la oportunidad que tuvo de aprender y usar estas habilidades. Las dificultades se manifiestan en la torpeza (por ejemplo, caerse o golpear objetos) así como en la inexactitud en la realización de actividades motoras (por ejemplo, agarrar un objeto, usar tijeras o cubiertos, escribir a mano, andar en bicicleta o participar en actividades deportivas)
  • El déficit de habilidades motoras indicado en el criterio A interfiere de manera significativa y persistente con las actividades de la vida diaria adecuadas a la edad cronológica (por ejemplo, en el cuidado y mantenimiento de uno mismo) y tiene un impacto en la productividad escolar, en profesional y profesional, sobre ocio y juego)
  • La aparición de los síntomas ocurre en el primer período de desarrollo (generalmente no se diagnostica antes de los 5 años de edad)
  • Las deficiencias en las habilidades motoras no se explican mejor por la discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o la discapacidad visual y no son atribuibles a una afección neurológica que afecte el movimiento (por ejemplo, parálisis cerebral, distrofia muscular, trastorno degenerativo)

Algunos niños muestran actividad adicional, generalmente reprimida, como movimientos coreiformes de la pelvis o movimientos del espejo. Estos movimientos 'parasitarios' se consideran inmadurez del desarrollo neurológico o signos neurológicos leves en lugar de anomalías neurológicas.

Dispraxia: características y factores de riesgo

Anuncio La disprasia tiene una incidencia del 5-6% en niños entre 5 y 11 años de edad (en niños de 7 años, el 1.8% son diagnosticados con un trastorno severo de la coordinación del desarrollo y el 3% con un trastorno del desarrollo de probable coordinación).

efectos de las drogas de violación

Los hombres se ven más afectados que las mujeres con una proporción hombre / mujer entre 2: 1 y 7: 1.



El curso es variable pero estable hasta 1 año de seguimiento; pueden producirse mejoras en la adolescencia, pero los síntomas persisten en el 50-60% de los sujetos.

Los factores de riesgo de la disprasia se clasifican en modificadores ambientales, genéticos y del curso. Los factores ambientales incluyen la exposición prenatal al alcohol y el nacimiento prematuro, con bajo peso al nacer de los niños. Para los factores genéticos, se ha planteado la hipótesis de disfunciones cerebelosas, pero la base neuronal del trastorno sigue sin estar clara. Además, las personas con Trastorno por déficit de atención / hiperactividad (TDAH / TDAH) es trastorno de coordinación motora muestran un mayor deterioro que las personas con TDAH sin alteración del desarrollo de la coordinación motora (modificadores de curso). Por último, a menudo se encuentran problemas durante el embarazo o el parto y una alta incidencia de disprasia , como ya se mencionó, en bebés prematuros y / o de bajo peso al nacer.

Consecuencias funcionales

Las consecuencias funcionales asociadas con la disprasia ellos pueden ser:

  • Participación reducida en juegos de equipo y actividades deportivas
  • Pobre autoestima y autoevaluación
  • Problemas emocionales y de comportamiento.
  • Rendimiento académico deteriorado
  • Mala condición física
  • Actividad física reducida e obesidad

En este sentido, se debe realizar un cuidadoso diagnóstico diferencial, excluyendo una deficiencia debida a otra condición médica general, o discapacidad intelectual, TDAH, desorden del espectro autista o síndrome de hipermovilidad articular.

También debe recordarse que el disprasia a menudo ocurre en comorbilidades con trastornos del habla y del lenguaje, trastornos específicos del aprendizaje , trastorno del espectro autista y con hipermovilidad

Dispraxia según la clasificación ICD-10

La CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades) inserta el disprasia entre los trastornos específicos del desarrollo de la función motora (DESFM).

Praxia se define como'Un movimiento intencional realizado con destreza'(Sabbadini, 2005), la disprasia por lo tanto se presenta como un 'perturbación de la ejecución de una acción intencionada 'y más particularmente como el'Dificultad para representarse a sí mismo, programar y realizar movimientos intencionales en serie o secuencia, encaminados a lograr un propósito y objetivo específico'.

yo disfunciones son incapaces de adquirir y, por tanto, de automatizar movimientos intencionales destinados a lograr objetivos específicos predefinidos y necesitan pensar en la planificación de los movimientos (Sabbadini, 2005).

En el mismo niño es posible encontrar uno o más tipos de dispraxia , de los cuales un tipo es preeminente sobre otros. Puedes tenerlo: disprasia verbal, oral, vestuario, miembros superiores, escritura, mirada, caminar, dibujar, constructivo.

Esto da lugar a diversas dificultades en las actividades de la vida diaria (vestirse, desvestirse, atarse y desabrocharse los zapatos), utilizando gestos expresivos para comunicar estados de ánimo particulares o déficits reales durante las actividades escolares.

una enfermedad llamada paternidad

Entre los diversos problemas que se pueden encontrar en el ámbito escolar, analizaremos las dificultades de escritura, destacando la correlación entre disprasia es disgrafia .

¿Por qué la dispraxia también se define como un trastorno de integración neurosensorial?

Curiosamente, el disprasia ya se definió hace muchos años como trastorno de integración neurosensorial , en particular en los aspectos visuales y táctiles, lo que puede interpretarse en este sentido como un posible componente etiológico (Ayres, 1972; Dewey & Kaplan, 1994; Dunn et al, 1986).

yo niños que no practican , desde el primer año de vida son muy sensibles al tacto, la luz, los ruidos intensos y suelen presentar dificultades alimentarias por ser muy selectivos en el tipo de dieta.

Dispraxia y disgrafia

Anuncio La escritura es una práctica compleja, es decir, un acto motor dirigido al uso de un objeto (bolígrafo, lápiz, etc.). La escritura requiere entrada, es decir, una representación mental de la actividad, un procesamiento y programación de la acción con posterior ejecución y verificación; todo está regulado por el sistema de atención ejecutiva.

La disprasia a menudo se encuentra en comorbilidad con el disgrafia, y disgrafie no derivan necesariamente de un disprasia (Mazeau, 2005).

La disgrafia, definido en DSM-5 como'Pérdida de expresión escrita', es un trastorno específico del aprendizaje, relacionado con la dificultad de reproducir gráficamente signos numéricos y alfabéticos. La escritura es deficiente en velocidad, legibilidad y calidad de escritura a mano.

A continuación analizaremos algunas características que distinguen al disgrafía en base dispractica : la lentitud, la fluctuación del rendimiento y la mala estructuración de las letras (Mazeau, 2016).

  • La lentitud en la escritura, con incapacidad para acelerar, es un síntoma de la falta de automatización de la escritura.
  • En la fluctuación de la actuación, el niño se da cuenta de la misma letra de diferentes formas según el contexto gráfico y los momentos y pone en práctica distintas formas de adivinar y equivocarse.
  • La última característica es la mala estructuración de las letras, que se crean por secciones con un agravamiento de la alteración en cursiva

Ninguno de estos signos, tomados de forma aislada, es suficiente para hacer un diagnóstico; la presencia de una alteración o retraso significativo en las habilidades gráficas debe certificarse con pruebas estandarizadas y con un diagnóstico diferencial (Mazeau, 2008). Estableció el disprasia el niño se hará cargo de cualquier tratamiento del disgrafia.

la trampa de la felicidad

Ahora, en cambio, nos centraremos en dificultades motoras práxicas que afectan el disgrafia. Un niño con disprasia , encuentra dificultades en el equilibrio, en la oculomoción, en la organización de las extremidades superiores, manos y dedos. Estas dificultades están asociadas con deficiencias en las habilidades secuenciales, gráficas-motoras y manuales.

  • Las dificultades en el equilibrio y en los movimientos de las manos y dedos, repercuten en la escritura, ya que condicionan una postura no ergonómica con excesiva proximidad a la sábana, poca fluidez y rigidez de la muñeca, acompañada del agarre incorrecto del instrumento gráfico y la dificultad de separación de dedos
  • Oculomotion es importante cuando el niño tiene que copiar de la pizarra, administrar el espacio y envolver las líneas de la hoja.
  • Las habilidades secuenciales, gráfico-motoras y manuales provocan dificultades en la orientación izquierda-derecha, inversión de grafemas e interrupciones continuas de la línea gráfica con una escritura dismétrica, poco o demasiado marcada. los niño dispraxico encuentra dificultades considerables para cortar debido al mal agarre de las tijeras (Pratelli, 1995)

Tal correlación entre dispraxia y disgrafía ha sido reconocido desde hace algún tiempo en trabajos de investigación a nivel internacional y nacional, pero las dificultades sobre una base práxica motora también están relacionadas con otros trastornos del aprendizaje (Sabbadini, 2016).