En la literatura científica hablamos de capacidad para inhibir  o di control inhibitorio para referirse a un conjunto de habilidades que le permite al individuo regular su comportamiento, con el fin de producir una respuesta adecuada con respecto a la meta que se ha marcado o al contexto social en el que se encuentra.

Capacidad de inhibición: una definición general

Anuncio En la literatura científica hablamos de ' capacidad para inhibir 'O' control inhibitorio '(Control inhibitorio) para referirse a un conjunto de capacidades que permiten al individuo regular su comportamiento, con el fin de producir una respuesta adecuada al objetivo que se ha marcado o al contexto social en el que se encuentra.





Más precisamente, el capacidad para inhibir se define como la capacidad de reprimir una acción dominante o impulsiva, para implementar una subdominante, más adaptativa. Es una habilidad que todos, en diversos grados, ponemos en práctica en la vida diaria. Piense, por ejemplo, en cuando decidimos seguir una dieta, o cuando optamos por apartar dinero para comprar algo que realmente queremos. Ambas situaciones reflejan un conflicto interno subyacente, un conflicto entre motivos opuestos: por un lado, la tendencia a tener una gratificación inmediata (reacción impulsiva), como comer una rebanada de pastel de chocolate o gastar inmediatamente el dinero en cosas triviales; por otro lado, la motivación para 'inhibir' la conducta impulsiva (respuesta adaptativa) para lograr algo más significativo en el futuro, como ponerse en forma o poder comprar boletos de avión para un viaje largamente soñado. En ambos casos, la capacidad para inhibir nos permite obstaculizar la respuesta más impulsiva e inmediata y obtener una mayor gratificación, aunque esto signifique postergarla en el tiempo.

Esta capacidad es funcional para múltiples actividades y está relacionada con otros procesos cognitivos y sociales importantes, como memoria , la precaución , socialización y cooperación. Normalmente, una persona que exhibe niveles más altos de control inhibitorio , también tiene un mayor nivel de adaptación al entorno en el que vive, muestra una mayor competencia social y toma decisiones más sabias. De hecho, una persona con un buen auto control es más probable que pueda inhibir reacciones agresivas en situaciones de conflicto, hacer algunos sacrificios por el bien común y respetar las reglas sociales compartidas.



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La capacidad de inhibir en la edad del desarrollo.

La capacidad para inhibir es muy complejo y su adquisición se realiza de forma muy paulatina. Sin embargo, los primeros signos de regulación del comportamiento se pueden observar desde una edad temprana. De hecho, a partir de los 6-12 meses de vida, pero sobre todo entre los 12 y los 18 meses, el niño empieza a comprender las primeras reglas sociales, transmitidas principalmente por sus principales figuras de adjunto archivo . En este período se puede comenzar a notar en el niño una atención creciente a las indicaciones del adulto y una adherencia progresiva a las peticiones provenientes del mundo exterior.

A partir de los 2 años, el niño muestra la primera capacidad de espera , por ejemplo cuando tiene que esperar para poder jugar con un objeto que realmente le gusta. En esta fase, también es posible observar las primeras formas de internalización de prohibiciones y reglas: incluso en ausencia del adulto, el niño puede intentar regularse a sí mismo, teniendo en cuenta la voz de la madre que le dice que haga o no haga algo. .

El período en el que habrá mayores avances en el campo de autorregulación y de capacidad para inhibir , seguirá estando en edad preescolar, entre los 3 y los 6 años de vida. En este punto de su camino evolutivo, el niño desarrolla una capacidad cada vez mayor y más fuerte para controlar su propio comportamiento, en presencia y ausencia del adulto. Para ello, pasamos de una regulación basada principalmente en el apoyo del adulto a una real autorregulación .



El paradigma del retraso de la gratificación

Anuncio En el escenario científico internacional de los últimos 30 años, ha cobrado especial importancia en el estudio de capacidad inhibitoria de los niños en edad preescolar, el paradigma de ' retraso de la gratificación '. los retraso de la gratificación (o retraso de la gratificación) recuerda lo anterior y se refiere a la capacidad de retrasar la gratificación inmediata con el objetivo de obtener una mayor gratificación en el futuro. Uno de los primeros investigadores en investigar este constructo fue el psicólogo austríaco Walter Mischel (Viena, 22 de febrero de 1930), quien, entre los años 70 y 90, junto con sus colaboradores, desarrolló una serie de tareas en las que se puso a prueba. , de diferentes formas según el tipo de prueba, la capacidad de espera en los niños en edad preescolar. Entre todos, es importante recordar la famosa prueba del malvavisco, presentada en un bonito video al pie del artículo. En esta prueba, se coloca al niño frente a un estímulo cautivador, a saber, un caramelo (malvavisco) y se le dice que, si quiere conseguir dos caramelos en lugar de uno, debe esperar a que el adulto regrese. Si quiere comérselo de inmediato, puede, pero no obtendrá el segundo caramelo. Se elige un estímulo muy deseado por el niño para suscitar el mencionado conflicto motivacional: por un lado el niño quisiera comerse el caramelo de inmediato (acción dominante o impulsiva), por otro, para tener más, sabe que tendrá que esperar algún tiempo ( acción subdominante o adaptativa).

Más información sobre las implicaciones del autorregulación y desempeño en la tarea retraso de la gratificación tener a nivel evolutivo, será presentado por el autor en contribuciones posteriores, a la luz de las investigaciones más recientes realizadas a nivel internacional.

LA PRUEBA DE MARSHMALLOW - MIRA EL VIDEO: